martes, 20 de mayo de 2014

Punto y final

En la cabecera de Los Malditos Mocasines, justo debajo del título, puede leerse que no es lo que llevas, es como lo llevas. Esta máxima, por ejemplo, para el atletismo no tiene validez. No es como corres, es lo que corres y todo en el como corres va encaminado a mejorar el que corres. Todo ese rollo que me contaron de los pronadores, los supinadores y demás verborrea técnica, todo destinado a mejorar el rendimiento, a reducir la fatiga, el que. Que al final no es sino un cuánto, una cantidad, si corres maratón, media maratón, etc...

Sin embargo para la literatura sí que sirve. No es lo que escribes, es como lo escribes, pienso. Sí, sí, lo sé... Hay algunos en los que el como  importa poco , hay algunos en los que el que es tan, tan,... Allá arriba están Verne, por ejemplo...y alguno más. Pero en la cima del mundo no hay sitio para demasiada gente, y para el resto lo que importa es el como porque el que es el mismo, es la variable conocida y repetida hasta la saciedad por una profesora ante una clase de malos alumnos. El como es, en cambio, la incógnita y es en lo que podemos diferenciarnos, brillar. Al final para una gran mayoría la literatura se convierte más que nada en un asunto de estilo, y prueba de ello en la gran variedad de recursos estilísticos que existen y lo que nos cuesta aprendernos la lista en clase.

Los que. Los como... Y, bueno, primero que intentar adornar nuestros párrafos con tropos de la más diversa índole deberíamos fijarnos en la puntuación. Lo de las faltas de ortografía, como verán, ni lo nombro, será porque yo me como todas las tildes... Antes de las metáforas y después de la ortografía ( lo de la caligrafía en la era digital pierde todo su sentido) deberíamos aprender a puntuar. Donde poner una coma y donde un punto y aparte.

Y aquí es justo a donde quería llegar, al punto y final. Porque ha llegado la hora del muy doloroso punto y final de este blog. Todo lo que podía escribir aquí ya ha sido escrito. Así que... Puntos suspensivos.

Los dejo, me quedo, con el fragmento inicial de un libro que empecé hace años pero que recién termino ahora.  Podía haber elegido para este momento cualquier otra cita o fragmento pero citar el principio de un libro que acabo de terminar puede ser considerado también otra figura, no literaria, pero figura al fin y al cabo. Pienso que es también un buen ejemplo para ilustrar lo que les contaba antes de la puntuación y por otro lado que F. Vallejo  en este fragmento dice prácticamente todo lo que tiene que decir sobre la Iglesia, casi como yo en este blog que ya he dicho todo lo que tenía que decir... Es una buena ilustración, no creen? Pues eso, dicho queda todo y clara está la opinión que la Iglesia Católica le merece a F. Vallejo.

LA PUTA, LA GRAN PUTA, la grandísima puta, la santurrona, la simoníaca, la inquisidora, la torturadora, la falsificadora, la asesina, la fea, la loca, la mala; la del Santo Oficio y el Índice de Libros Prohibidos; la de las Cruzadas y la noche de San Bartolomé; la que saqueó a Constantinopla y bañó de sangre a Jerusalén; la que exterminó a los albigenses y a los veinte mil habitantes de Beziers; la que arrasó con las culturas indígenas de América; la que quemó a Segarelli en Parma, a Juan Hus en Constanza y a Giordano Bruno en Roma; la detractora de la ciencia, la enemiga de la verdad, la adulteradora de la Historia; la perseguidora de judíos, la encendedora de hogueras, la quemadora de herejes y brujas; la estafadora de viudas, la cazadora de herencias, la vendedora de indulgencias; la que inventó a Cristoloco el rabioso y a Pedro-piedra el estulto; la que promete el reino soso de los cielos y amenaza con el fuego eterno del infierno; la que amordaza la palabra y aherroja la libertad del alma; la que reprime a las demás religiones donde manda y exige libertad de culto donde no manda; la que nunca ha querido a los animales ni les ha tenido compasión; la oscurantista, la impostora, la embaucadora, la difamadora, la calumniadora, la reprimida, la represora, la mirona, la fisgona, la contumaz, la relapsa, la corrupta, la hipócrita, la parásita, la zángana; la antisemita, la esclavista, la homofóbica, la misógina; la carnívora, la carnicera, la limosnera, la tartufa, la mentirosa, la insidiosa, la traidora, la despojadora, la ladrona, la manipuladora, la depredadora, la opresora; la pérfida, la falaz, la rapaz, la felona; la aberrante, la inconsecuente, la incoherente, la absurda; la cretina, la estulta, la imbécil, la estúpida; la travestida, la mamarracha, la maricona; la autocrática, la despótica, la uránica; la católica, la apostólica, la romana; la jesuítica, la dominica, la del Opus Dei; la concubina de Constantino, de Justiniano, de Carlomagno; la solapadora de Mussolini y de Hitler; la ramera de las rameras, la meretriz de las me retrices, la puta de Babilonia, la impune bimilenaria tiene cuentas pendientes conmigo desde mi infancia y aquí se las voy a cobrar.

martes, 29 de abril de 2014

¿Cuántas veces la primavera cabe dentro de una flor?





Nunca quise ser poeta, siempre renegué de mi poesía, solo de la mía. Y hay a quien esto  le parecía extraño. Como si la poesía fuera un hijo, un melocotón, una estrella o una playa. Procuraba tenerla encadenada pero ella sabía escaparse, como cualquier otra adicción. Como el alcoholismo, la drogadicción,  la ninfomanía, el diógenes o la ludopatía. La poesía, como hacía cualquiera de sus hermanas allá donde acampara, me incapacitaba. Yo intentaba controlarla, dominarla, encauzarla... Tenía, tiene, tanto de lírica como de terrible, igual que cualquiera de sus hermanas. 

Cuando el alcohólico bebe yo escribo, cuando el yonki se pincha, o cuando el diógenes rebusca en la basura. Tiene lo mismo de lírico que de insano. Escribo mientras la ninfómana está... pues eso... lo mismo de lírico que de autodestructivo. 

Maldita prosa poética y cobarde.

Y hay a quien renegar de esto siempre le pareció extraño. Lo normal además del invierno debía ser el borracho presumiendo de su decadencia? El pornópata compartiendo material en la oficina...?

No, yo no estaba orgullosa de eso, todo y seguir alimentando a la cría por temor a la madre...

Pero hay poetas que preguntan cosas como cuántas primaveras caben en una sola flor. Esa poesía debe venir de otra parte, quizá, y por eso no reniegan de ella, como no reniega un padre de sus hijos. Puede que esa poesía sí sea un melocotón, una estrella.

Eran, en cualquier caso, poemas distintos aunque hablaran de las mismas flores, de los mismos veranos, de las mismas hormigas que trabajan afanosamente en ellos, o de las lobas que intentan sobrevivir al invierno. El verano, el invierno, la primavera, insectos, animales, flores...

¿Cuántas veces la primavera cabe dentro de una flor? Preguntaba el poeta.

No, su poesía, su escritura, no era una adicción, no lo incapacitaba, de haberlo sido lo habría arrastrado hacia la botánica, la filogenia y la teoría de la evolución ( paradojas tienen los vicios a tutiplén), y se hubiese podido contestar a tan retórica pregunta, (paradojas tiene también la literatura). Yo le contestaría, pegaría sus versos a mi respuesta, o mi respuesta a sus versos, lo mismo daba que daba lo mismo... Aquí, en el blog, pero no recuerdo ni el poema completo ni el nombre del poeta y mucho menos donde fue que lo encontré. Es lo que tiene Internet, un libro puedes tenerlo siempre a mano, en las manos...  Ahora sólo me viene a la mente que fue  Celaya el que escribió que después de ver pasar una vieja con un saco al hombro, cómo se puede hablar del infinito. Qué saco y cuánta razón tenía...  

No, su escritura era más un deporte, como salir a correr todos los días, como el Murakami  de "De qué hablo cuando hablo de correr" ganaba carreras, sin embargo mi poesía me incapacita para ganar nada. Dejé pasar todos los trenes. Cómo era aquello que me dijeron... Ah! Sí, que no remato las jugadas... Pues eso. Para ustedes todas las copas y trofeos, todos los premios y distinciones. La salud, el amor y el trabajo, también, qué duda cabe.

Pero pensándolo bien no. Mi poesía tampoco es una borrachera, ni un polvo o una raya. Todo esto proporciona placer, al menos antes de que empiecen a aparecer los daños colaterales y a buen seguro después también. No, no lo es. No es placer, es más bien un alivio lo que proporciona a quien la escribe, un alivio y un dolor, o un dolor que tapa otro. Lo mismo de lírica que de autodestructiva. Sí,  eso es, una autolesión cuya marca no hay que ocultar porque no se ve, porque nadie lee. No persigue ni produce placer, no se exhibe, no busca atención ni compasión, muchísimo menos reconocimiento en cualquiera de sus formas. Pero sí la arrogancia, la prepotencia o el coraje  de mirar a la pantalla, al espejo (otra cara, por desgracia, no hay) y decirle esto soy yo. Esta cosa que ves aquí soy yo. Esto, de lo que tú y yo hemos renegado,  soy yo.  Esto, muy a pesar mío, soy yo. Eso y el pequeño alivio de siempre, claro está.


jueves, 10 de abril de 2014



No apestaba a terruño
era terruño.
Madereros, resineros
tenían su misma raza
la del monte
y los ríos que buscan mar.
Eran la piedra
el risco
la peña,
su raza,
odiada y amada.
Y encima una cubierta verde
a veces florida.





... Como vamos a contar lo que vimos antes, aquel verde tatuado en la tierra que nos parecía inquebrantable, esa eternidad insumisa hecha cenizas de pronto, como una muerte súbita. Un fogonazo y sometida. Como vamos a decirles a quienes están aún en el porvenir, hubo un día en que los árboles pintaban de sombra y rimmel los caminos, tendremos que insistir en que hubo un tiempo así. Jurar que este paisaje no es el mismo, hacer que nos crean, repetir la palabra entonces...

Entonces
había
un bosque.

Toparme con sus manos era leer el monte en cada raya y cada cruz, por eso se me hipnotizaban los ojos a la altura de las muñecas cada vez que una entrevista se fijaba para hablar del quemado y los pinares. Por eso no podía dejar de mirarlas, a ellas,  que me contaron casi tanto o mucho más que las voces y las bocas.

...

Entra en escena el monte: " Yo fui joven, fuerte, hermoso como los rostros de los niños y la mirada de las muchachas, estaba... Yo también fui así un día, en flor. Entonces sobre mí pasó algo más que un verano. Llegó sin avisar esta vejez prematura, esta muerte sin ruido, más que una muerte fue un coma, pues todavía recuerdo el fogonazo que me hizo trizas y pavesas. Y cien lágrimas negras me llenaron los surcos y me secaron la entraña".

...

Aquel año por el monte pasó más que un verano, fue o la ira de un dios o la fiesta de un demonio, la conjura de los vientos, un castigo tan terrenal que ni  la misma tierra supo de donde le nacía aquella venganza hecha llamaradas. Aquel día no llovió, un cielo nada protector no quiso enviar el agua que calmara aquella sed ardiente sobre las cosas y los pinares. La providencia no lloró sus lágrimas y no hubo dioses ni hombres que pararan aquel estrépito y aquella rabia de brasas y ventisquero. Fuego, aire y tierra tan juntos y el agua tan ausente.

"Quiéreme un poco más" dijo la tierra y el fuego, tierno o terrible, le recorrió las vértebras con  su lengua afilada de amante descuidado. Ese día empezó todo, las llamas le lamieron el monte y un mundo en verde y rojo comenzó a aullar como la pólvora. Llegaron los sonidos y las voces, el viento, el agua, los hombre, las mujeres... y el miedo, y el eclipse, y un holocausto rojo en la estación de la cosecha.  Y un fotograma negro en la estación de la luz. Hay un antes y un después en el tiempo de aquel bosque que quiso ser perenne, una historia que ardió, y se hizo oscura.

...

Corta
Azota
Sopla
Gime

Ha venido a borrerlo todo. Hoy sierra y ayer fuelle. Este viento barrendero, enterrador o verdugo, esparce las ceniza que un mal día avivó.

...

En este día en el que me detengo y lloró, arrecía la lluvia y la sangre como un despertar y un silencio. Lloré como los niños, toqué sus quemaduras, una vez más, de nuevo, y supe que era tiempo de regar futuros en la piel y la memoria del quemado y mi tristeza. Recuérdame que cuente,  el agua lavó todas las cosas, las de fuera y las de dentro, apago la rabia. Mató el incendio. 

Hay diagnósticos de recuperación, en esta piel de rastrojo calcinado y en los surcos de las sílabas. Plantones de un futuro, posiblemente imperfecto, pero futuro al fin, aguardando en verbos como esquejes o viveros. La tierra tiene la fortaleza ancha de las manos paternas, y una terca obsesión por la vida y cualquier renacimiento. Hoy, cuando anochece sobre el nocturno y el monte abre sus senos a tanta oscuridad, pienso que a nuestro pesar nos vence el tiempo y que este suelo que pisamos sobrevive a pesar nuestro. Amanecerá mañana y por los siglos, sobre este barbecho ceniciento que un día dejara de ser y habrá sol y verde aunque no estemos, respirando por los los poros de la tierra nueva, prometida.

...



martes, 8 de abril de 2014

Era un mundo muy ruidoso y alto, y muy frío.


Llevaban toda su vida haciendo trampas, comprando y vendiendo en el mercado negro, pero las manos se las veían limpias.

Limpias para agarrar las piedras que hiciera falta, que no eran tantas, el hombre no era tan grande, no eran necesarias bombas para hacerle daño, para derribarlo.

Traían las mano limpias por eso podían gritar, humillar, despreciar, todo lo que no se ajustara a ley, a norma,  a convenio, a costumbre.

Se le juzgaba por no saber la lección en un país de incultos, se le juzgaba por comprar y vender en el mercado negro, en un país de usureros y mercaderes. Le juzgaban por haberse saltado una ley que no había firmado. Por llevar el abrigo sucio, y las manos sucias, y las paredes grafiteadas. Como si no fuera ya suficiente castigo.





jueves, 3 de abril de 2014

Las cuarenta de Rolando Laserie







Vieja calle de mi barrio donde he dado el primer paso,
vuelvo a vos cansado el mazo en inútil barajar,
con una daga en el pecho, con mi sueño hecho pedazos,
que se rompió en un abrazo que me diera la verdad.
Aprendí todo lo bueno,
aprendí todo lo malo,
sé del beso que se compra, 
sé del beso que se da; 
del amigo que es amigo 
siempre y cuando le convenga, 
y sé que con mucha plata 
uno vale mucho más.
Aprendí que en esta vida
hay que llorar si otros lloran, 
y si la murga se ríe, ji uno se debe reír; 
no pensar, ni equivocado, para qué?,
si igual se vive, 
y además corres el riesgo que te bauticen Gil.


Iba de camino a la entrevista celebrando que había pasado a la segunda fase. Pero no. La habían citado sólo para decirle que habían desestimado su currículo por sobrecualificación.  Qué cosas. Antes si no pasabas, no pasabas, todo el mundo sabía que el ya te llamaremos era  sólo un convencionalismo, que no era literal, que si no pasabas, lo que era más probable, jamás te volverían a llamar...

Pero últimamente alguien había decidido que era más "humano" hacerte recorrer 50 Km. para decirte personalmente que tu currículum no había sido seleccionado para la siguiente fase por sobrecualificación. Hay que joderse.  

Resulta que  sabía y podía desempeñar las funciones del trabajo pero que, a ver como lo digo, era un desperdicio de talento que se comprometiera con aquel trabajo dado su perfil. 

Resulta que ahora el empresario, la patronal o lo que diablos fuera velaba por los intereses de las personas?!?! Desde cuándo, señor, desde cuándo. Qué  fue lo que  me perdí?

Al parecer estaba sobrecualificada, tenía talento,  y ese era el paño caliente más chico, perdón, el menor de los cumplidos, y sin embargo creían que  no era capaz de velar por sus propios intereses...

Wert también piensa que nuestro sistema educativo nos sobrecualifica. En música, sobrecualificaados en sensibilidad, en Filosofía, sobrecualificados en razonar... "No pensar. ni equivocado, para qué?, si igual se vive..", decía la de Rolando...

El R.H.  hacia su trabajo, qué duda cabe, lo que no le quedo claro a la chica es si era tan memo como para creerse toda la mierda.

Sobrecualificación?? Dile a tu jefe que... Mejor no le digas nada...

viernes, 14 de febrero de 2014

Improvisando con voicethread



Hay que seguir trabajando en ellos... Y mejorar escritura, lectura y grabación pero bueno se trata de la primera toma de contacto con la plataforma, tampoco vamos a cortarnos las venas...

 

martes, 3 de diciembre de 2013

Talks to the seas

"She's a little lost girl in her own little world
She looks so happy but she seems so sad

She talks to birds she talks to angels
she talks to trees she talks to bees
She don't talk to me
she talks to the trees
She don't talk to me
Don't talk to me"
Ramones

"Probablemente Ícaro creía tocar el cielo cuando se hundía en el mar epónimo y ¡dios te libre de una zambullida tan mal preparada!"

"Creo que no te quiero, que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de quererte como la mano izquierda enamorada de ese guante que vive en la derecha"
Cortázar



No a los epistolarios
prefiere el póker 
y ganar mucho dinero
no es quien dice ser
no es quien cree ser
no es quien quiere ser
como podría, entonces, yo saber quién
Conoce la teoría de las cuerdas?
No
Lleva una piel de marta,
es un hombre
y perdió mi dinero en las cartas.
Que le diga al espejo que no puede volar.
Le ha dicho al espejo que no  puede volar
perdón, que sólo puede volar en su atmósfera
solo o sólo?
Es un  Ícaro
un hombre
no puede volver el polvo oro
es solo un hombre
pero ha estado bien
hemos jugado al póker y
hemos perdido
mi dinero 
¿Estoy enfadado? ¿Por el dinero?
No
Sólo estoy triste, ya sabes, el invierno
mi abrigo no es de marta.